Roger Federer volvió a pisar la pista Arthur Ashe y Nueva York respondió como en sus mejores años. El suizo, ganador de 20 títulos de Grand Slam, reapareció este martes en el escenario del US Open para disputar un partido de exhibición ante Andy Roddick, en una jornada marcada por la nostalgia y el reconocimiento a una de las grandes figuras de la historia del tenis.
A sus 45 años y después de varios años alejado de la competición profesional, Federer volvió a vestirse de corto para un encuentro especial que llevó por nombre “Roger Federer, un icono regresa a Nueva York”. El extenista suizo no decepcionó y se impuso a Roddick por 6-3 en un partido de un solo set.
¿Cómo fue el regreso de Roger Federer a la Arthur Ashe?
La aparición de Federer provocó una de las grandes ovaciones de la jornada en Nueva York. El suizo regresó a la pista Arthur Ashe por primera vez desde 2019, cuando todavía competía de manera profesional y buscaba ampliar su extraordinario palmarés.
Durante el partido, Federer volvió a mostrar algunos de los golpes que marcaron su carrera. Su elegante revés y varios tiros ganadores fueron celebrados por un público que aprovechó la oportunidad para volver a ver en acción a uno de sus grandes ídolos.
“Es bonito compartir este momento en pista con Roddick. Es emocionante volver a esta pista y tratar de jugar un buen tenis”, comentó Federer después del encuentro.
¿Quiénes acompañaron a Federer durante este homenaje?
La jornada reunió a varias figuras históricas del tenis. Entre los espectadores estuvo Serena Williams, quien horas antes había disputado el dobles mixto del US Open junto al español Carlos Alcaraz.
La presencia de Federer también formó parte de una celebración más amplia alrededor de su legado. El programa contempla además un partido de dobles junto a John McEnroe, en el que enfrentará a la pareja integrada por Andy Roddick y Andre Agassi.
De esta manera, el homenaje reúne a varias generaciones de leyendas del tenis mundial.
¿Qué sigue para Roger Federer después de su regreso?
El regreso a Nueva York tiene un significado especial para Federer, quien conquistó cinco títulos del US Open durante su carrera y dejó una huella imborrable en Flushing Meadows.
Además, el suizo vivirá otro momento importante el próximo sábado, cuando ingrese al Salón de la Fama del tenis.
Su aparición ante Roddick no significó un regreso al circuito profesional, sino una oportunidad para reencontrarse con una pista que fue escenario de algunos de los momentos más importantes de su carrera.
Roger Federer volvió a Nueva York, volvió a la Arthur Ashe y volvió a ganar. Esta vez, sin títulos en juego, pero con una ovación que recordó por qué su nombre permanece entre los más grandes de la historia del tenis.