Los campeones defensores Aryna Sabalenka y Carlos Alcaraz cumplieron con los pronósticos y ya están en los cuartos de final del US Open 2026, después de superar sus respectivos compromisos de octavos de final en sets corridos.
La número uno del mundo derrotó a la estadounidense Taylor Townsend por 6-4 y 6-3, mientras que Alcaraz se impuso al también estadounidense Tommy Paul por 6-4, 6-3 y 6-4 en la cancha Arthur Ashe.
Ambos mantienen así su camino rumbo a la defensa de sus títulos en Nueva York, aunque el español tiene además el reto de recuperar su mejor versión después de permanecer varios meses fuera de las pistas por una lesión en la muñeca derecha.
¿Cómo logró Sabalenka superar a Townsend en el US Open?
Sabalenka tuvo que reaccionar ante un inicio complicado. Townsend consiguió romperle el servicio en tres de sus primeros cuatro juegos al saque, una situación que puso en riesgo a la máxima favorita del torneo.
Sin embargo, la bielorrusa consiguió recuperar el control, elevó su nivel desde el fondo de la pista y terminó imponiendo su potencia para llevarse el primer set por 6-4.
La estadounidense volvió a generar problemas en el segundo parcial, pero Sabalenka respondió de inmediato. Después de encontrarse abajo 3-1, la número uno del mundo recuperó la confianza y cerró el encuentro sin conceder otro punto.
Fue además el primer enfrentamiento entre ambas tenistas en el circuito profesional.
“Me encantan partidos así porque fueron un verdadero desafío”, señaló Sabalenka, quien destacó que superar este tipo de dificultades le permite ganar confianza para los siguientes partidos.
Su próxima rival será Linda Noskova, campeona de Wimbledon, quien superó a Marta Kostyuk por 7-5, 5-7 y 6-4 para alcanzar los cuartos de final. Sabalenka anticipó un duelo complicado ante una jugadora con un estilo agresivo y mucha potencia.
¿Por qué Alcaraz vuelve a ilusionar en Nueva York?
Carlos Alcaraz también avanzó con autoridad y consiguió una de sus actuaciones más convincentes desde su regreso al circuito.
El español, segundo cabeza de serie, derrotó a Tommy Paul en tres sets y apenas cedió un parcial en sus cuatro partidos disputados en el torneo. El triunfo también amplió a 18 su racha de victorias en torneos de Grand Slam.
Alcaraz había regresado a la competición después de una ausencia cercana a los cinco meses por una lesión en la muñeca derecha. Antes del torneo había dejado claro que no quería regresar hasta sentirse nuevamente competitivo y, hasta ahora, los resultados respaldan sus palabras.
Ante Paul, el español mostró velocidad, precisión y capacidad para controlar los intercambios desde el fondo de la pista. Cuando el estadounidense intentó reaccionar en el tercer set, Alcaraz encontró una espectacular derecha para colocarse con punto de partido y terminó cerrando el encuentro.
“Creo que sí”, respondió cuando le preguntaron si consideraba que había recuperado su mejor nivel.
Ahora, el murciano tendrá otro desafío estadounidense en cuartos de final: Ben Shelton, quien también avanzó en Nueva York.
¿Qué significa la actuación de los estadounidenses en el US Open?
Aunque Taylor Townsend y Tommy Paul quedaron eliminados, ambos formaron parte de una jornada que confirmó el gran momento que atraviesa el tenis estadounidense.
Diez jugadores estadounidenses —entre hombres y mujeres— llegaron a los octavos de final del US Open, una cifra que no se veía desde 2002, cuando fueron 11 los representantes locales que alcanzaron esa instancia en un Grand Slam.
En la rama masculina, Estados Unidos contó con cinco jugadores en la cuarta ronda: Tommy Paul, Ben Shelton, Learner Tien, Frances Tiafoe y Alex Michelsen. Es la mayor representación estadounidense en un torneo grande desde los ocho jugadores que llegaron a esa fase en el US Open de 1995.
Entre ellos destaca Learner Tien, de apenas 20 años, quien se convirtió en el estadounidense más joven en alcanzar los octavos de final del US Open desde Andy Roddick en 2002.
El gran pendiente, sin embargo, permanece: ningún tenista estadounidense ha ganado un Grand Slam desde que Roddick conquistó el US Open en 2003. Mientras tanto, Sabalenka y Alcaraz mantienen vivo el objetivo principal: volver a levantar el trofeo en Nueva York.