La salida de Christian Horner de Red Bull Racing tras el GP de Gran Bretaña no marcó el final de su historia en la Fórmula 1. Lejos de alejarse del campeonato, el directivo británico ya explora un nuevo proyecto que podría devolverlo al paddock bajo un rol aún más ambicioso.
El nombre de Alpine F1 Team aparece en el radar como una posibilidad real, aunque no inmediata, en un escenario que combina poder deportivo y participación accionaria.
¿Por qué Christian Horner ve a Alpine como su próximo paso?
La prioridad de Horner no es únicamente regresar como director de equipo. Su objetivo es replicar un modelo similar al de Toto Wolff en Mercedes, donde el liderazgo deportivo va de la mano con la propiedad.
En ese sentido, Alpine surge como la alternativa más viable. El británico ya cuenta con un grupo de inversores dispuesto a respaldar la operación, lo que refuerza la seriedad del proyecto, aunque los tiempos aún no juegan a su favor.
¿Qué obstáculos retrasan su llegada a Alpine?
Tras su salida de Red Bull en julio, Christian Horner debe cumplir con el periodo de gardening leave habitual en la Fórmula 1, el cual concluye en abril. Hasta entonces, no puede asumir ningún cargo formal dentro del campeonato.
Además, existen cláusulas específicas relacionadas con la venta de acciones de Alpine. De acuerdo con información de PlanetF1, Otro Capital, propietario del 24% del equipo francés, solo puede concretar una venta tras cumplirse tres años desde su adquisición, plazo que se alcanzará en septiembre de 2026.
¿Qué papel juegan Renault y Flavio Briatore?
La segunda condición clave es el consentimiento de Renault, accionista mayoritario de Alpine F1, para autorizar cualquier movimiento accionario. Este punto, sin embargo, no parece un obstáculo insalvable para Horner.
El británico mantiene una relación cercana con Flavio Briatore, figura influyente dentro del entorno del equipo, lo que podría facilitar el visto bueno interno cuando llegue el momento adecuado.
¿Cuánto vale actualmente Alpine F1?
En 2023, Otro Capital adquirió el 24% de Alpine por 216 millones de dólares, cuando el equipo estaba valuado en 900 millones. Dos años después, Forbes elevó la estimación del valor total de la escudería a 2,450 millones de dólares.
Ese crecimiento representa un ROI cercano al 170%, cifras que no intimidan a Christian Horner, decidido a convertirse en propietario dentro de la Fórmula 1, aunque para ello deba esperar hasta que se cumplan los plazos contractuales.