La lucha por el Campeonato Mundial de Fórmula 1 también se libra dentro del garaje de Mercedes.
El Gran Premio de Bélgica dejó al descubierto una diferencia de rendimiento entre los dos monoplazas del equipo alemán que terminó por encender las alarmas y provocar una declaración contundente de George Russell, quien aseguró que solo quiere competir con el mismo auto que utiliza Kimi Antonelli.
Mientras el joven italiano firmó un fin de semana perfecto con la pole position, la victoria y una ventaja aún mayor en el campeonato, Russell volvió a padecer los problemas de velocidad en las rectas que arrastra desde Silverstone, una situación que el propio equipo todavía no consigue explicar.
¿Por qué George Russell pidió el mismo auto que Antonelli?
La frase del piloto británico fue directa: "Solo quiero el mismo auto que Kimi. No pido nada más". Aunque evitó hablar de favoritismos dentro del equipo, dejó claro que considera que actualmente no dispone de un monoplaza capaz de competir en igualdad de condiciones.
La diferencia quedó expuesta desde la clasificación en Spa-Francorchamps. Antonelli fue medio segundo más rápido que su compañero y posteriormente convirtió ese rendimiento en una nueva victoria, mientras Russell abandonó tras un incidente en la primera vuelta.
Según explicó el británico, el problema no aparece en las curvas, donde sus registros son competitivos, sino en las rectas, donde pierde entre dos y seis décimas por vuelta debido a una falta de velocidad que condiciona todo su rendimiento.
¿Qué problemas detectó Mercedes en el W17?
Desde el Gran Premio de Gran Bretaña, Mercedes ha trabajado para identificar el origen de la anomalía. El equipo revisó prácticamente todos los componentes relacionados con el rendimiento del monoplaza: frenos, batería, unidad de potencia, rodamientos, aerodinámica, piso, alerones e incluso el estilo de conducción del propio Russell.
Ninguna de las modificaciones realizadas logró resolver definitivamente el inconveniente.
El propio Russell explicó que cada hipótesis fue descartada después de distintas pruebas durante las últimas semanas, manteniendo la incertidumbre sobre el verdadero origen del problema.
Por su parte, Toto Wolff reconoció públicamente que existe una diferencia de velocidad en línea recta entre ambos autos. El director de Mercedes estimó que la pérdida ronda las dos décimas y media por vuelta, aunque señaló que el circuito de Spa también favoreció a Antonelli por utilizar una unidad de potencia completamente nueva.
Aun así, el dirigente admitió que el equipo continúa buscando respuestas y aseguró que no dejarán ningún elemento sin revisar para encontrar la causa.
¿Qué ocurrió con Russell durante la carrera en Bélgica?
Los inconvenientes aumentaron apenas comenzó la competencia. Mercedes confirmó posteriormente que todos los monoplazas impulsados por sus motores sufrieron una pérdida de entrega de energía durante la salida, aunque el problema afectó con mayor intensidad al auto de Russell.
El británico explicó que abandonó la primera curva con un nivel de batería muy inferior al previsto, lo que provocó una importante pérdida de aceleración en la subida hacia Eau Rouge y la recta de Kemmel.
Esa falta de potencia permitió que Charles Leclerc y Lewis Hamilton lo superaran antes de la frenada de Les Combes. En el intento por recuperar posiciones terminó involucrado en un contacto con Hamilton que dejó su Mercedes atrapado en la grava y provocó su abandono.
Russell evitó responsabilizar al piloto de Ferrari y fue claro al analizar lo sucedido.
Según su versión, si el sistema hubiera funcionado correctamente habría estado peleando con Antonelli y Max Verstappen por los primeros lugares, y no defendiendo posiciones en el grupo perseguidor.
Mercedes asumió posteriormente la responsabilidad por la falla en la entrega de potencia y confirmó que ya trabaja para corregirla antes de la siguiente fecha.
¿Cómo quedó la pelea por el campeonato?
Mientras Russell vivía uno de sus fines de semana más complicados de la temporada, Antonelli aprovechó cada oportunidad para consolidarse como líder del Mundial.
El italiano alcanzó los 204 puntos gracias a su sexta victoria del año, ampliando su ventaja sobre Lewis Hamilton, segundo con 159 unidades. Russell cayó al tercer puesto con 154 puntos, exactamente 50 menos que su compañero de equipo.
La diferencia entre ambos pilotos se duplicó en apenas una carrera. Antes del viaje a Bélgica la distancia era de 25 unidades; después de Spa pasó a ser de medio centenar.
El próximo desafío será el Gran Premio de Hungría, un circuito donde las largas rectas tienen menor protagonismo. Sin embargo, la verdadera prueba para Mercedes será comprobar si el problema que afecta al auto de Russell quedó finalmente resuelto o si la tensión interna seguirá creciendo en plena lucha por el campeonato.