El mercado de asientos y las dinámicas de poder dentro del Gran Circo se mantienen bajo un constante escrutinio mediático.
El vigente campeón del mundo de la Fórmula 1, Lando Norris, habló abiertamente sobre las capacidades al volante del mexicano Patricio O’Ward, catalogándolo como una pieza indispensable en la estructura de desarrollo y bromeando sobre la amenaza real que representa para su propio asiento dentro de la escudería McLaren.
Para el piloto británico, no resulta ninguna sorpresa que el oriundo de Monterrey, Nuevo León, se mantenga firmemente en el radar para dar el salto definitivo a la máxima categoría del automovilismo.
Los lazos de confianza se afianzaron el año pasado durante el Gran Premio de México, donde Pato fungió como piloto de reserva dejando datos de telemetría valiosísimos para que Norris firmara su mejor carrera de la temporada y encarrilara el título mundial.
Un piloto que empuja al límite en cada curva
Durante su comparecencia ante los medios de comunicación en el paddock, Norris fue sumamente generoso al describir la agresiva metodología de trabajo que caracteriza al regiomontano cada vez que recibe la oportunidad de rodar un monoplaza de la máxima categoría:
"Él es genial. Todo el mundo sabe cómo es Pato: empuja al límite, quiere ir por todo, quiere marcar buenas vueltas. No es alguien que simplemente se sube al coche, da unas vueltas y cumple con una sesión de práctica.
"Encuentra los límites en cada curva, dentro de una vuelta, y siempre nos aporta retroalimentación valiosa como equipo. Y eso es exactamente lo que buscas", declaró de forma contundente Lando Norris.
El campeón del Gran Circo fue más allá y le otorgó un peso específico al mexicano en la conquista de su campeonato: "Si él no hubiera conducido en México… México fue mi mejor carrera el año pasado y fue gracias a Pato. Es una parte valiosa del equipo porque ayuda a impulsar el desarrollo".
Entre el drama de IndyCar y el complejo embudo de la F1
Las declaraciones de Norris coinciden con el trago amargo vivido por O'Ward el pasado domingo 24 de mayo en la IndyCar Series durante la celebración de las 500 Millas de Indianápolis.
El mexicano lideraba de forma magistral la mítica competencia a solo diez vueltas del final, resistiendo los embates de los motores Chevrolet y Honda.
Sin embargo, un desafortunado incidente provocado por Caio Collet forzó una bandera roja a ocho vueltas de la meta; la pausa enfrió los neumáticos de su monoplaza y, en el relanzamiento a máxima velocidad, perdió la ventaja construida.
A pesar de ese revés en óvalos americanos, Pato se mantiene como el activo más valioso de la marca en sus divisiones globales, aunque Norris advierte sobre la cruda realidad política que impera en los escritorios de la Fórmula 1:
- Escasez de oportunidades: "La Fórmula 1 es probablemente el deporte más difícil simplemente para intentar estar ahí. Hay menos asientos que en IndyCar y, en general, menos oportunidades".
- El factor fortuna: "Por eso siempre me considero afortunado de haberlo logrado. A veces necesitas un buen 'timing' y, otras veces, simplemente puedes tener mala suerte".
La advertencia de Norris en tono de broma: "Quiero conservar mi asiento"
El momento más divertido y viral de la entrevista ocurrió cuando se le cuestionó a Norris si visualizaba al regiomontano como un compañero de equipo en el corto plazo o como una amenaza directa para las dos plazas oficiales de la escudería papaya en la parrilla.
"No sé si él quiere ir a la Fórmula 1; eso no depende de mí. Obviamente, yo quiero conservar mi asiento, así que espero que no venga por él [ríe].
"Pero, fuera de eso, siempre apoyo a Pato, al equipo McLaren en general, a Christian y a todos. Siempre los estoy alentando más que a nadie y quiero verlos ganar aquí también", sentenció el monarca británico entre risas.
Con esta declaración, Norris deja en claro el inmenso respeto profesional que le guarda al talento mexicano, alimentando de paso el morbo de una afición azteca que sueña con ver a Pato O'Ward en un asiento titular de la F1 en los próximos años.