El primer test en Bahréin dejó algo más que tiempos de referencia. En el paddock de la Fórmula 1 comenzó a instalarse una preocupación concreta: las salidas de carrera bajo el reglamento 2026 podrían convertirse en un factor decisivo… y problemático.
La eliminación del MGU-H cambió por completo la preparación en la parrilla. Ahora, los motores deben revolucionarse durante varios segundos para llevar el turbo a su ventana óptima. Un detalle técnico que puede redefinir el arranque de cada Gran Premio.
¿Por qué las salidas son ahora más complicadas?
En el pasado, el MGU-H ayudaba a acelerar el turbo antes de la largada, reduciendo la carga sobre el motor de combustión. Sin ese apoyo híbrido, todo el trabajo recae ahora en el motor térmico.
En Bahréin se observaron picos superiores a 13.000 rpm, con una media estable por encima de las 12.000 rpm durante hasta 10 segundos antes del apagado de los semáforos. Son cifras que antes solo se veían en momentos de máxima exigencia, no en la parrilla.
El desafío no es menor: si el turbo no está en su rango ideal en el instante exacto, la salida puede arruinarse en metros.
¿Qué dicen los pilotos sobre el nuevo escenario?
El piloto de McLaren, Oscar Piastri, fue directo:
“La diferencia entre una buena y una mala salida el año pasado era mínima. Este año puede parecer una carrera de F2: puedes perder seis o siete posiciones si sale mal”.
El riesgo ya no es solo perder tracción. El auto puede entrar en anti-stall o quedarse clavado, algo que encendió alertas en términos de seguridad.
Por su parte, George Russell, de Mercedes, reconoció la complejidad del momento crítico:
“Somos conscientes de que en carrera sales cuando se apagan las luces, no cuando tu turbo está en la ventana correcta”.
La sincronización perfecta ahora es una obligación técnica.
¿Puede haber ventajas entre fabricantes?
Las diferencias entre motoristas también empiezan a notarse. Russell sugirió que Ferrari podría estar utilizando un turbo más pequeño, lo que facilitaría alcanzar la presión ideal a menores revoluciones.
Mientras tanto, Red Bull apostó en Bahréin por relaciones de cambio más agresivas para recargar batería y maximizar energía en recta. Cada fabricante explora su propio camino, pero ninguno parece tener la fórmula definitiva.
El reglamento actual, además, limita el uso del MGU-K cuando el auto está detenido y prohíbe su activación por debajo de 50 km/h, lo que reduce aún más las alternativas.
¿Australia será el primer gran examen?
Con el Gran Premio de Australia como apertura de temporada, los equipos presionan para discutir el tema en la próxima Comisión de la F1.
El consenso es claro: las salidas han cambiado para siempre. Y en un escenario donde la diferencia entre éxito y desastre puede medirse en milisegundos, el arranque podría definir más que nunca el destino de una carrera.
La revolución técnica ya está en marcha. Ahora falta ver quién logra dominarla cuando se apaguen las luces.