El rugido en Austin no fue uno más. Fue la confirmación de que algo distinto está ocurriendo en la NASCAR. Un proyecto joven, ambicioso y respaldado por una leyenda del deporte volvió a sacudir la categoría.
¿Qué logró Tyler Reddick en Texas?
Tyler Reddick se impuso en el DuraMAX Texas Grand Prix este 1 de marzo y firmó una marca inédita: es el primer piloto en los 77 años de historia de la NASCAR Cup Series en ganar las tres primeras carreras de una temporada.
El volante del auto No. 45 ya había conquistado la Daytona 500 y luego el Autotrader 400 en Atlanta. En el Circuit of the Americas completó el triplete perfecto. Tres fechas, tres victorias.
Una secuencia que cambia cualquier narrativa.
¿Por qué el logro tiene el sello de Michael Jordan?
Detrás del equipo está 23XI Racing, proyecto impulsado por Michael Jordan. Su nombre no pasó desapercibido en redes sociales, donde la palabra “three-peat” volvió a aparecer con fuerza.
La cuenta oficial de la NASCAR resumió el momento con una frase directa: “MJ celebra otro three-peat”, en clara referencia a los dos tricampeonatos que Jordan consiguió con los Chicago Bulls en los 90.
SportsCenter también destacó que Reddick compite para el equipo del seis veces campeón de la NBA, convirtiendo la estadística en un fenómeno cultural que trasciende el automovilismo.
¿Cómo reaccionó el mundo del deporte?
Las reacciones no tardaron. El exmariscal de campo Robert Griffin III escribió en X:
“Tyler Reddick es el primer piloto en la historia en ganar las primeras tres carreras de la temporada. Michael Jordan y 23XI Racing están cambiando el juego”.
Más tarde añadió: “Michael Jordan y Tyler Reddick son las nuevas caras de la NASCAR”.
El analista Joe Pompliano subrayó el dato histórico, mientras que el periodista Larry Hawley habló de “otro three-peat para Jordan, ahora en NASCAR”. El mensaje fue unánime: lo que parecía un gran inicio ya es un acontecimiento histórico.
El deporte motor tiene nueva historia que contar. Y, una vez más, el apellido Jordan vuelve a estar asociado con comienzos perfectos y marcas que parecían imposibles.