El automovilismo estadounidense vuelve a estar de luto. La NASCAR confirmó la muerte del expiloto Chase Pistone, quien falleció a los 42 años.
La noticia fue revelada por su hermano Nick a través de redes sociales, donde compartió un mensaje cargado de dolor que rápidamente generó reacciones en la comunidad del deporte motor.
“Bueno, mi hermano menor y mejor amigo se ha ido (…) Estoy desconsolado y no sé si alguna vez superaré esto. Ya te echo de menos, Chase, y espero que estés en un lugar mejor. Te quiero y ya te echo mucho de menos”, escribió en Facebook.
¿De qué murió Chase Pistone?
Hasta el momento, la causa oficial del fallecimiento no ha sido revelada por la familia. Sin embargo, declaraciones posteriores encendieron la conversación dentro del entorno del automovilismo.
De acuerdo con testimonios citados por el medio especializado Legends Nation, los familiares solicitaron compartir la línea de vida de suicidio y crisis 988 en Estados Unidos, lo que generó especulaciones sobre las circunstancias del deceso.
Por su parte, el piloto Bubba Wallace publicó un mensaje en su cuenta de X en el que aseguró que Pistone “se quitó la vida”, afirmación que incrementó la conmoción dentro del paddock.
Una vida ligada al automovilismo desde la cuna
Chase Pistone nació el 20 de agosto de 1983 en Charlotte, considerada la capital del automovilismo en Estados Unidos. Proveniente de una familia con fuerte tradición en las pistas, creció rodeado de motores y competencias, lo que marcó su destino desde temprana edad.
Comenzó a competir a los seis años y rápidamente destacó en categorías formativas. Antes de dar el salto a NASCAR, se consolidó como uno de los talentos más dominantes en los Legends Cars, plataforma clave para el desarrollo de jóvenes pilotos en el país.
Entre 1999 y 2005 conquistó en cuatro ocasiones el Summer Shootout Championship, acumulando además más de 80 victorias en competencias Legends, Late Model y USAR, de acuerdo con registros de su trayectoria deportiva.
Su paso por NASCAR y legado en la Truck Series
El debut oficial de Pistone en NASCAR se produjo en 2005 dentro de la NASCAR Truck Series, categoría considerada semillero de talentos hacia la máxima división.
En 2006 logró uno de sus resultados más destacados al finalizar dentro del Top 10 en el Iowa Speedway, compitiendo con el auto No. 50 de Bobby Jones Racing.
Aunque su carrera no alcanzó la proyección mediática de otras figuras contemporáneas, Pistone dejó huella en el automovilismo regional y en las categorías formativas, donde fue referente durante varios años.
La noticia de su muerte ha reavivado la conversación sobre la salud mental en el deporte de alto rendimiento, un tema cada vez más presente en el ámbito profesional.
Mientras tanto, la comunidad de NASCAR despide a uno de los suyos, recordando a Chase Pistone como un piloto talentoso, competitivo y apasionado de las pistas desde la infancia.