El arranque de temporada para Sergio Pérez ha sido todo menos cómodo. Sin embargo, en medio de un proyecto que apenas comienza, el mexicano empieza a dejar señales que invitan al optimismo dentro del paddock.
¿Cómo ha sido el inicio de Sergio Pérez con Cadillac?
Lejos de aquellos años de protagonismo con Red Bull Racing, el presente de Pérez luce distinto, más exigente y con menos reflectores. Ahora, como líder del nuevo proyecto de Cadillac Formula 1 Team, el reto pasa por construir desde cero.
El mexicano ha tenido que lidiar con un monoplaza en desarrollo, lejos del ritmo de los equipos punteros. Aun así, ha logrado completar las tres primeras carreras del calendario de Formula 1, algo que no es menor en un contexto lleno de dificultades técnicas.
¿Qué dicen los resultados y el rendimiento en pista?
Los números no impresionan a simple vista: 16° en Australia, 15° en China y 17° en Japón. Sin embargo, el análisis va más allá de las posiciones finales.
El dato más relevante es la evolución en ritmo. En Australia, Pérez terminó tres vueltas detrás de los líderes; en China redujo esa diferencia a una, y en Japón logró completar la carrera sin ser doblado. Esa progresión refleja un avance claro tanto del piloto como del equipo.
Además, en el duelo directo con Valtteri Bottas, su compañero de equipo, el mexicano ha salido adelante en dos de las tres carreras disputadas, consolidándose como referencia interna.
¿Cadillac está lejos del resto de la parrilla?
Aunque se esperaba que el equipo estadounidense fuera el más débil de la parrilla, la realidad ha sido distinta. Aston Martin ha tenido un inicio complicado, afectado por su relación con Honda bajo el nuevo reglamento.
Más allá de las posiciones, la diferencia con equipos como Williams y Racing Bulls se ha reducido de forma notable. En apenas tres carreras, Cadillac ha recortado entre uno y segundo y medio por vuelta en ritmo de carrera.
Ese salto es significativo en términos de desarrollo y posiciona al equipo como un proyecto en crecimiento.
¿Por qué el progreso de Checo es una señal positiva?
El contexto es clave. Pérez regresó tras un año fuera de la categoría y lo hizo en una escudería debutante, con todos los retos que eso implica. Aun así, ha demostrado consistencia, experiencia y capacidad para evolucionar el coche.
El hecho de no registrar abandonos y mantener una curva de mejora constante refuerza la apuesta de Cadillac por el mexicano, que poco a poco empieza a justificar la confianza depositada en él.