El inicio del fin de semana en el Gran Premio de Miami dejó sensaciones encontradas para Sergio Pérez. En una sesión atípica, marcada por ajustes técnicos y múltiples pruebas, el mexicano tuvo que enfocarse más en entender su auto que en buscar tiempos competitivos.
Con solo una práctica libre en el programa, cada minuto en pista era clave. Sin embargo, el panorama no fue el ideal para el piloto tapatío, que terminó lejos de los primeros puestos en una jornada dominada por la experimentación.
¿Cómo fue la primera práctica para Checo Pérez?
Desde los primeros minutos, Sergio Pérez salió a pista con neumáticos medios para comenzar a evaluar el comportamiento del auto. Su primer registro fue de 1:34.811, un tiempo que reflejaba más un punto de partida que una referencia real.
El enfoque de su equipo estuvo en probar una serie de actualizaciones tras el parón en el calendario. En total, fueron nueve modificaciones que incluyeron ajustes en el alerón trasero, el difusor y la suspensión, entre otros elementos.
Con el paso de las vueltas, el mexicano logró mejorar su tiempo a 1:33.893, aunque el progreso no fue suficiente para escalar posiciones de forma significativa en la tabla.
¿Qué problemas enfrentó durante la sesión?
Más allá de los tiempos, la práctica estuvo condicionada por diversos factores. Uno de los principales fue el comportamiento de los nuevos componentes, especialmente algunos detalles en los espejos que generaron inconvenientes en pista.
Tras su primera tanda, el piloto regresó a boxes y permaneció cerca de media hora mientras los ingenieros realizaban ajustes. Ese tiempo perdido terminó siendo determinante en una sesión tan corta.
En su segunda salida, con los mismos neumáticos, el rendimiento cayó de forma notable. El desgaste provocó que sus vueltas fueran hasta tres segundos más lentas, lo que limitó cualquier intento de mejora real en ese momento.
¿Qué cambió en el cierre de la práctica?
En los últimos minutos, el equipo apostó por un cambio clave: montar neumáticos suaves para simular una vuelta de clasificación. Fue ahí donde se vio la mejor versión del mexicano en la jornada.
Con parciales competitivos, Sergio Pérez firmó un tiempo de 1:32.398, que aunque representó una mejora considerable, solo le alcanzó para ubicarse en la posición 18.
El resultado reflejó una sesión enfocada en el desarrollo más que en el rendimiento inmediato, en un contexto donde cada escudería buscaba adaptarse a las nuevas condiciones técnicas.
¿Quién dominó la práctica en Miami?
La sesión tuvo como protagonista a Charles Leclerc, quien marcó el mejor tiempo con un registro cercano al 1:29.310, liderando con autoridad.
Detrás del piloto de Ferrari se ubicaron Max Verstappen y Oscar Piastri, confirmando el alto nivel competitivo en la parte alta de la parrilla.
La diferencia con respecto al resto fue clara, en una sesión donde los equipos más sólidos lograron equilibrar pruebas y rendimiento.